Las vacaciones de invierno son uno de los momentos más deseados del año, pero siempre traen consigo una gran pregunta: en caso de una ausencia prolongada de casa, ¿es mejor apagar la caldera o dejarla encendida?

¿Puede esta decisión tener beneficios económicos?

¿Hay una reducción real del coste de la calefacción en un apartamento en el que no vive nadie durante mucho tiempo?

Respecto a este tema, existen distintas corrientes de opinión.

 

 

¿Se debe apagar o no la calefacción cuando nos vamos de vacaciones?

¿Se debe apagar o no la calefacción cuando nos vamos de vacaciones?

Seguridad y ahorro inmediato: por qué apagar la calefacción

 

Los factores que se deben tener en cuenta son diferentes y varían de una situación a otra.

El motivo principal que defienden los que optan por apagar la caldera en caso de una ausencia prolongada en invierno, es simplemente la seguridad.

De hecho, al apagar la caldera y cerrar la llave del gas se evitan accidentes desagradables que pueden llegar a ser incluso muy graves. 

Por supuesto, consultar al técnico de referencia o leer el manual de mantenimiento de la caldera te proporcionará más indicaciones.

Sin embargo, en caso de que esto no se pueda hacer, la mejor opción podría ser apagar el sistema, para ser prudentes y quedarnos tranquilos al mismo tiempo.

Pero también es cierto que el sistema de encendido de las calderas modernas ya no depende de la llama piloto, sino del llamado piloto piezoeléctrico.

En la práctica, el encendido del generador de calor se produce a partir de una resistencia, que se ajusta electrónicamente, lo que aumenta la seguridad y reduce de esta forma la probabilidad de que se produzcan peligrosas fugas de gas.

Además, otra razón podría ser la creencia de que durante las vacaciones es conveniente apagar la caldera.  

Pero en lo referente al consumo hay que tener en cuenta que este siempre se contabiliza aunque no haya nadie en casa, por lo que es necesario tener en cuenta distintos factores como:

  • tamaño del sistema
  • tipo de vivienda
  • tipo de sistema
  • tiempo durante el cual no estaremos en casa.

Por lo tanto, la combinación de estos factores puede conducir a configuraciones diferentes y cada situación lleva a diferentes conclusiones.

Por esta razón, en caso de que las vacaciones duren varios días, se puede pensar por ejemplo en no apagar el sistema de calefacción, sino en mantenerlo a una temperatura baja y constante.

Esto es recomendable sobre todo si vivimos en un apartamento y no queremos arriesgarnos a encontrar la casa congelada cuando regresemos.

 

 

Mantener la calefacción encendida ofrece una mayor ahorro a largo plazo

 

Mantener la calefacción encendida ofrece una mayor ahorro a largo plazo

 

En primer lugar, aquí también tenemos que hacer una premisa necesaria, sobre todo si para reducir el consumo solemos encender la calefacción solo unas horas al día, tal vez al levantarnos o al final de la tarde, cuando volvemos a casa después del trabajo.

Al tener que calentar un ambiente frío, ponemos a prueba la eficiencia energética.

De hecho, el consumo de gas tendrá que ser necesariamente mayor para contrarrestar una temperatura muy baja.

En particular, los radiadores también pueden emitir un calor muy intenso en pocos minutos, pero la temperatura percibida seguirá siendo baja, ya que las paredes liberarán todo el frío acumulado durante los días en que ha estado apagada la calefacción.

Por lo tanto, solo después de unas 2-3 horas, la temperatura percibida empezará a ser agradable.

Sin embargo, suele ocurrir que de esta forma la temperatura sube excesivamente, superando la temperatura programada, causando una sensación de malestar o provocando un desplazamiento del polvo, perjudicial para los pulmones.

Por esta razón, bajar la calefacción cuando un ambiente está vacío para después subirla cuando estamos en casa supone forzar todos los componentes internos de los radiadores y de la caldera.

En consecuencia, el deterioro se acelera, lo que aumenta la necesidad de recurrir cada vez con mayor frecuencia a intervenciones de técnicos especializados.

Por el contrario, la eficiencia energética de la caldera que se mantiene siempre encendida será diferente, incluso de noche.

De hecho, su función consistirá solo en mantener constante la temperatura del ambiente, funcionando así a la mínima potencia.

De esta forma, el motor de la caldera no se someterá a esfuerzos excesivos, conservándolo durante más tiempo y protegiendo así durante mucho tiempo también todos sus componentes.

Por lo tanto, en consecuencia, los radiadores necesitarán menos potencia para calentarse, manteniendo de esta forma una temperatura que nunca será demasiado alta ni desagradable.

Por el contrario, de esta forma, los radiadores podrán irradiar una temperatura siempre uniforme en toda la casa.

Obviamente, en caso de periodos de ausencia largos, se recomienda programar una temperatura constante en torno a los 10 °C.

Y si además la vivienda se encuentra en un lugar complicado, en la montaña o muy expuesta a la intemperie, al apagar el sistema de calefacción corremos el riesgo de que las tuberías se congelen, con consecuencias desagradables.

Está claro que los sistemas de nueva generación como las bombas de calor (eléctricas) o las calderas de condensación (de gas) ayudan a conseguir una gran eficiencia energética a la vez que respetan el medio ambiente.

¿Y si hablamos de los costes?

Lo que provoca que suba tanto la factura en este sentido es sobre todo el fuerte aumento del precio de las materias primas, ya sea el gas o la electricidad.

Aunque existen sistemas de calefacción modernos como IRSAP NOW que permiten ahorrar y al mismo tiempo no afectan a la eficiencia de todo el sistema, sin tener que recurrir a molestas y costosas intervenciones de mantenimiento.

La solución de la calefacción inteligente: el modo Holiday

La solución de la calefacción inteligente: el modo Holiday

 

El sistema de calefacción inteligente IRSAP NOW permite optimizar el consumo y es ideal cuando estamos de viaje.

De hecho, IRSAP NOW es el sistema de gestión del calor que permite transformar un sistema de calefacción tradicional en un sistema inteligente, inalámbrico y por zonas, que puede personalizarse para cualquier tipo de vivienda.

De esta forma garantiza confort, ahorro en la factura y control a distancia, además de representar una ayuda concreta para proteger el medio ambiente ya que reduce al mínimo las emisiones.

De hecho, te permite controlar a distanciatu sistema de calefacción, detectando e informando en tiempo real de cualquier tipo de anomalía, para que a tu regreso encuentres la casa en perfectas condiciones de temperatura y, sobre todo, ¡sin sorpresas desagradables!

En concreto, el Modo Holiday es ideal para quien se marcha de vacaciones en los meses más fríos y está mucho tiempo lejos de casa.

Con este modo, el sistema de calefacción se ajusta a la temperatura anticongelación para que cuando vuelvas hayas gastado menos y no tengas ninguna sorpresa.

Por ejemplo, el sistema te envía un aviso si la caldera está estropeada, para que puedas intervenir inmediatamente.

Además, con las válvulas termostáticas smart IRSAP NOW controlas la temperatura de manera inteligente donde y cuando quieras desde el smartphone y sin tener que hacer obras.

Las válvulas termostáticas inteligentes IRSAP NOW son compatibles con todas las marcas de radiadores y los principales fabricantes de válvulas.

Están diseñadas específicamente para proteger la seguridad de todos, incluidos los niños, y pueden detectar si hay una ventana abierta en una habitación, adaptando automáticamente la temperatura del radiador para evitar un consumo innecesario.

Las Smart Valve también están disponibles en el kit con válvulas termostáticas y unidad de conexión, que debe conectarse al router de casa y es imprescindible para controlar todo el sistema donde y cuando quieras directamente desde tu smartphone.